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11/26/2007
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LA REFLEXIÓN
SI PUDIERA VIVIR NUEVAMENTE MI VIDA,
EN LA PROXIMA TRATARIA DE COMETER MAS ERRORES.
NO INTENTARIA SER TAN PERFECTO,
ME RELAJARIA MAS, SERIA MAS TONTO DE LO QUE HE SIDO,
DE HECHO TOMARIA MUY POCAS COSAS CON SERIEDAD,
SERIA MENOS HIGIENICO,
CORRERIA MAS RIESGOS, HARIA MAS VAIJES,
CONTEMPLARIA MAS ATARDECERES,
SUBIRIA MAS MONTAÑAS,
NADARIA MAS RIOS.
IRIA MAS A LUGARES DONDE NUNCA HE IDO,
COMERIA MAS HELADOS,
TENDRIA MAS PROBLEMAS REALES Y MENOS IMAGINARIOS.
YO FUI UNA DE ESAS PERSONAS QUE VIVIO SENSATA
Y
PROLIFICAMENTE CADA MINUTO DE SU VIDA,
CLARO QUE TUVE MOMENTOS DE ALEGRIA.
PERO SI PUDIERA VOLVER ATRAS TRATARIA DE TENER
SOLAMENTE BUENOS MOMENTOS,
NO TE PIERDAS EL AHORA.
YO ERA UNO DE ESOS QUE NO IBA A NINGUNA PARTE SIN:
UN TERMOMETRO,
UNA BOLSA DE AGUA CALIENTE,
UN PARAGUAS
Y UN PARACAIDAS.
SI PUDIERA VOLVER A VIVIR,
COMENZARIA A ANDAR DESCALZO A PRINCIPIOS DE LA PRIMAVERA
Y
SEGUIRIA HASTA CONCLUIR EL OTOÑO,
DARIA MAS VUELTAS EN CALESITA,
CONTEMPLARIA MAS AMANECERES,
Y
JUGARIA MAS CON LOS NIÑOS,
SI TUVIERA OTRA VEZ LA VIDA POR DELANTE,
PERO YA VEN
TENGO 85 AÑOS Y SE QUE ESTOY MURIENDO.
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NO TE PIERDAS EL "AHORA" COMPAÑERO !!
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| | 11/25/2007
Este gran amigo, el periodista y cineasta chileno Douglas Hübner nos convoca a compartir una película documental filmada en sus años de exilio en Alemania. En ella recorreremos una época - la del Golpe de Estado en Chile y la Dictadura - bajo la mirada - plasmada en pinturas y grabados - de Guilermo Núñez, quien este año ha recibido el Premio Nacional de Arte por su obra pictórica.
Pues los esperamos a la hora y en el sitio señalado, donde podremos compartir con los realizadores de esta obra. comentar, opinar y todo aquello...
El grito.
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Más que un poeta, Neruda es una novela larga y cont radictoria que los chilenos escribimos incesantemente. En Chile, escribir sobre Pablo Neruda es casi un deporte nacional. Narradores y poetas, ensayistas, políticos y guías de turismo han convertido al autor de Residencia en la tierra en algo así como una marca registrada, sobre todo por estos días, cuando se cumple el 103 aniversario de su nacimiento parece justificar prácticamente cualquier exploración, por lateral o anodina que sea, en la vida -que no en la obra- del poeta: Neruda huyendo de la persecución política mientras escribe Canto general; Neruda en México, saboreando iguanas, saltamontes y hormigas en conserva; Neruda infiel, Neruda mal padre, Neruda buen amigo, etcétera. Más que un poeta, Neruda es una novela larga y contradictoria, que los chilenos escribimos incesantemente, con entusiasmo y -me temo- escaso sentido del decoro. Aquí va un resumen de sus capítulos fundamentales: Neruda enamorado Esta es la folletinesca historia de un joven de provincias que en 1921 arriba a Santiago para participar de la frágil bohemia de la época. Alto, flaco, triste, disfrazado de poeta maldito, el estudiante deambula por pensiones pobres y bares de mala muerte. Tan sólo tres años más tarde, sin embargo, con Veinte poemas de amor y una canción desesperada -su primer libro importante- comienza, oficialmente, el mito: "He ido marcando con cruces de fuego/el atlas blanco de tu cuerpo", escribe, y la crítica local, acostumbrada al erotismo velado y púdico entonces imperante, reacciona con mal disimulado desconcierto. Más temprano que tarde el libro se transforma en un verdadero best seller, en uno de los escasos best sellers de la historia de la poesía y, quizá por lo mismo, inaugura una nueva retórica amorosa. Consecuentemente, los poemas pierden buena parte de su efecto. Con calculada saña, Pablo de Rokha -el enemigo literario número uno de Neruda- definió alguna vez Veinte poemas de amor y una canción desesperada como "la Biblia típica de la mediocridad versificada". Vicente Huidobro -el enemigo número dos- no fue más generoso: "Para tangos me quedo con Gardel". Por otra parte, en su novela Ardiente paciencia -rebautizada como El cartero de Neruda, después del éxito de la película homónima- Antonio Skármeta transformó al poeta en una insufrible celestina. Desde entonces, centenares de mujeres en el mundo han sido importunadas por lectores que a falta de recursos propios esgrimen los Veinte poemas o los Cien sonetos de amor como carta de triunfo. Neruda angustiado (subtítulo) Este es el mejor pero uno de los menos conocidos capítulos de la novela Neruda: el joven sigue siendo joven, tiene apenas 23 años, y lo único que quiere es salir de Chile. Acepta, entonces, un peregrino nombramiento -ad honorem- como cónsul de Chile en Rangún. "Las más grandes hambres de mi vida las pasé en Rangún", escribió luego. El sacrificio diplomático, sin embargo, mereció la pena: después de Rangún, Colombo, Batavia y Singapur, en 1933 Neruda pasa a Buenos Aires y luego a Barcelona y a Madrid, siempre en calidad de cónsul. Es justamente en Madrid donde, en 1935, aparece la primera edición completa de Residencia en la tierra, con toda seguridad uno de los mayores libros de la poesía en lengua española. Poemas como "Galope muerto", "El fantasma del buque de carga" y "Walking around" registran un mundo descompuesto donde el sujeto navega perdido "en un agua de origen y ceniza", buscando fragmentos con los que recomponer su extraviada identidad. Curiosa o previsiblemente, más de una vez Neruda renegó de este libro que, para muchos, es el mejor de su producción poética. En 1954, como si se tratara de la versión siglo XX del Werther de Goethe, declara: "No he podido retirarlo por completo de circulación, pero no lo recomiendo. Si yo fuera gobierno, prohibiría su lectura a los jóvenes". Neruda comunista (subtítulo) La Guerra Civil de España saca a Neruda del ensimismamiento. Para Franco van estos versos lapidarios: "Solo y maldito seas,/solo y despierto seas entre todos los muertos,/ y que la sangre caiga en ti como la lluvia,/ y que un agonizante río de ojos cortados/te resbale y recorra mirándote sin término". Por entonces también escribe un Canto a Stalingrado, es elegido senador, se afilia al partido comunista, es perseguido por el presidente de la República, pasa a la clandestinidad y al exilio, y emprende su proyecto más ambicioso: Canto general, publicado en 1950. "Para algunos lectores exigentes, el Canto general es una obra dispareja. La cordillera de los Andes es también una obra dispareja, señores lectores exigentes", ha dicho Nicanor Parra. Como sea, en las casi quinientas páginas del libro predomina la figura del poeta como un portavo z del mundo precolombino, un cronista de la "verdadera historia" de América. Poco queda de la incertidumbre de Residencia en la tierra. Neruda parece haber encontrado las esperadas soluciones. En Las uvas y el viento, de 1954, vuelve a simplificar el marxismo para construir una voluntariosa imagen de la Europa de la época. Ese mismo año comienza a publicar sus Odas elementales, un intento de poesía "de las cosas sencillas", semididáctica: el diccionario, la farmacia, el picaflor, la solidaridad, la tipografía y hasta la lagartija son pretextos suficientes para que Neruda eche a andar la máquina de la poesía. Como era de esperar, el resultado es por momentos notable -la Oda al gato, por ejemplo- y otras veces lamentable. Disparejo. Neruda el desconocido (subtítulo) "Si Neruda hubiera sido cocainómano, heroinómano, si lo hubiera matado un cascote en el Madrid sitiado del 36, si hubiera sido amante de Lorca y se hubiera suicidado tras la muerte de éste, otra sería la historia. ÂíSi Neruda fuera el desconocido que en el fondo verdaderamente es!", escribió el chileno Roberto Bolaño en un cuento de su libro Putas asesinas. Durante las dos últimas décadas de su vida, Neruda fue una figura importante de la izquierda internacional, un candidato habitual al Nobel de Literatura, un sibarita, un coleccionista de caracolas (y de mascarones de proa y de botellas de Chivas) y también, como apunta Bolaño, un desconocido, un célebre señor rodeado de secretarios que actuaba más como un personaje que como una persona. En Estravagario -un libro notable, publicado en 1958- escribe: "Todos pican mi poesía/con invencibles tenedores/buscando, sin duda, una mosca". Más tarde, deseoso de guiar a la historia, escribe sus memorias en verso (Memorial de Isla Negra) y en prosa (Confieso que he vivido, "un librito de anécdotas", según Enrique Lihn), dos obras bastante distintas. En Memorial de Isla Negra, en todo caso, Neruda parece convencido de que ha sido muchos hombres y varios poetas, a veces contradictorios entre sí. Después del Premio Nobel y de los innumerables discursos, vinieron la enfermedad y la muerte, el 23 de septiembre de 1973. Doce días antes, Augusto Pinochet había destruido para siempre el Chile de Neruda. La escena final es muy triste: un funeral vigilado por los militares en un Santiago de Chile escombroso y desolado.
* 11/16/2007
Tengo voz
Tengo opinión
Escucho el sonido de otras voces
Soy dueña de ser eco de otras voces
Si éllas movilizan mi Conciencia
No imito ni repito servilmente
Pienso
Razono
Puedo ser Voz y Eco
Es mi Libertad
Anna
Libertad / José García R.
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11/8/2007 Camille Claudel: leyenda y obra
Por Rodin
El Instituto de Cultura de la Fundación MAPFRE de Madrid y Musée Rodin de París presenta una retrospectiva de la artista
Del 6 de noviembre de 2007 al 13 de enero de 2008,
Del 15 de abril al 20 de julio de 2008, en el Musée Rodin de París
Obras: cerca de 100, entre esculturas, fotografías y documentos
Son muchos los artistas que han generado gran interés y fama más allá de lo estrictamente profesional, ejemplo de ello se puede apreciar en Pablo Picasso por sus relaciones amorosas, Salvador Dalí con sus excentricidades, Andy Warhol por su afán de protagonismo o Frida Kahlo a través del dramatismo de su vida. Y en este contexto no puede faltar Camille Claudel (Villeneuve, 1864 - Montdevergues, 1943). Como una de las figuras femeninas más importantes del siglo XIX y estandarte de lo que sería el nuevo posicionamiento de la mujer en la historia del arte -junto con creadoras de su tiempo como Marie Bracquemond, Mary Cassatt o Berthe Morisot-, Claudel es conocida no sólo por su obra sino también, y quizá más aún, por la estrecha y conflictiva relación amorosa que mantuvo durante varios años con su maestro, el gran escultor Auguste Rodin. La exposición "Camille Claudel 1864-1943", que presenta la Fundación MAPFRE Instituto de Cultura de Madrid, si bien traza un recorrido por lo que fue la vida de esta artista a través de fotografías de ella, de sus amigos, familiares y cartas con Rodin pretende, sobre todo, ofrecer lo que constituye la mirada más profunda expuesta hasta la fecha del trabajo de Claudel; tras haberse realizado en 1951 y 1991 las dos muestras más exhaustivas que se conozcan de la artista. Gracias a la colaboración de la propia familia de la escultora y a préstamos de organismos públicos y privados franceses, la institución madrileña presenta en sus salas esta importante retrospectiva organizada junto con el Musée Rodin de París, en la que se podrá disfrutar la casi totalidad de piezas que se conservan hoy de Claudel, y que por vez primera pisan suelo español.
La valse/Les valseurs («Eugène Blot» grand modèle), 1889-1905 Vertumne et Pomone, 1886-1905
Mucho se ha cuestionado sobre la originalidad de esta artista en virtud de la fuerte influencia que ejerció su maestro sobre ella. Sin embargo, la modernidad escultórica cuenta con aportaciones propias de Claudel -como la particular sensibilidad femenina volcada sobre el material y el estilo de su expresividad para las emociones-, e incluso es posible apreciar en piezas importantes de Rodin la huella de su alumna. Como muy pocos artistas de su tiempo, Claudel tuvo ocasión de trabajar directamente con modelos desnudos, aspecto que le permitiría alcanzar una mejor factura. En sus primeros años, los modelos eran su propia familia y de ellos se puede ver en la exposición algunos retratos. También se muestran parte de las piezas que la escultora realiza desde su entrada al taller de Rodin en 1883. Durante una temporada, Claudel dejó de lado su trabajo para colaborar directamente en piezas de su maestro pero fue esto lo que precisamente les llevó poco a poco a la rivalidad, que alimentó la obsesión de Claudel por demostrar su supremacía ante él.
La vida de la artista se vio turbada de manera importante tras la ruptura con el conocido escultor, situación que desataría múltiples y cada vez más frecuentes crisis nerviosas en ella. Además, el definitivo alejamiento de su querido hermano, el poeta Paul Claudel, también ayudó a su desequilibrio así como la importante falta de aceptación por parte de su madre y hermana ante su trabajo, todo lo cual fue acentuando la depresión que le llevaría a destruir buena parte de su obra en 1905 y que posteriormente, le haría ingresar en 1913 en un sanatorio por decisión de familia. De esos primeros tiempos tras la salida del taller de Rodin, se presentan cartas y documentos que evidencian su desesperación inicial, su lucidez posterior y sus súplicas de los últimos años por ser sacada de aquel sanatorio donde permaneció hasta su muerte sin salir, durante 30 años. Sin embargo, la inflexión que representa en su vida la ruptura amorosa constituye su momento creativo más importante, en el que su producción se hace más prolija y se pone de relieve el virtuosismo técnico con la experimentación de múltiples materiales y colores, sólo que ahora empleando el pequeño formato. Es por todo lo indicado, que sin duda esta exposición es una ocasión única y diferente para acercarse a la vida y obra de Claudel, apreciándose en la muestra la especial intensidad y delicadeza de su trabajo, el cual por la naturaleza frágil de algunos de los materiales empleados, como el yeso, la escayola o el barro, no permiten la frecuente movilización de estas piezas.
 Les causeuses (avec paravent), 1893-1905
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