| Pablo Neruda  ODA A LA CRITICA Yo escribi cinco versos: uno verde, otro era un pan redondo, el tercero una casa levantandose, el cuarto era un anillo, el quinto verso era corto como un relampago y al escribirlo me dejo en la razon su quemadura. Y bien, los hombres, las mujeres, vinieron y tomaron la sencilla materia, brizna, viento, fulgor, barro, madera y con tan poca cosa construyeron paredes, pisos, suenos, En una linea de mi poesia secaron ropa al viento. Comieron mis palabras, las guardaron junto a la cabecera, vivieron con un verso, con la luz que salio de mi costado. Entonces, llego un critico mudo y otro lleno de lenguas, y otros, otros llegaron ciegos o llenos de ojos, elegantes algunos como claveles con zapatos rojos, otros estrictamente vestidos de cadaveres, algunos partidarios del rey y su elevada monarquia, otros se habian enredado en la frente de Marx y pataleaban en su barba, otros eran ingleses, y entre todos se lanzaron con dientes y cuchillos, con diccionarios y otras armas negras, con citas respetables, se lanzaron a distupar mi pobre poesia a las sencillas gentes que la amaban: y la hicieron embudos, la enrollaron, la sujetaron con cien alfileres, la cubrieron con polvo de esqueleto, la llenaron de tinta, la escupieron con suave benignidad de gatos, la destinaron a envolver relojes, la protegieron y la condenaron, le arrimaron petroleo, le dedicaron humedos tratados, la cocieron con leche, le agregaron pequenas piedrecitas, fueron borrandole vocales, fueron matandole silabas y suspiros, la arrugaron e hicieron un pequeno paquete que destinaron cuidadosamente a sus desvanes, a sus cementerios, luego se retiraron uno a uno enfurecidos hasta la locura. Porque no fui bastante popular para ellos o impregnados de dulce menosprecio por mi ordinaria falta de tinieblas, se retiraron todos y entonces, otra vez, junto a mi poesia volvieron a vivir mujeres y hombres, que hicieron fuego, construyeron casas, comieron pan, se repartieron la luz y en el amor unieron relampago y anillo. Y ahora, perdonadme, senores, que interrumpa este cuento que les estoy contando y me vaya a vivir para siempre con la gente sencilla. ***** Konstantino Kavafis (1863-1933)  VUELVE Vuelve otra vez y tomame, amada sensacion retorna y tomame - cuando la memoria del cuerpo se despierta, y un antiguo deseo atraviesa la sangre; cuando los labios y la piel recuerdan, cuando las manos sienten que aun te tocan. Vuelve otra vez y tomame en la noche, cuando los labios y la piel recuerdan.... ***** JACQUES PREVERT Francia (1900-1977)  PARA HACER EL RETRATO DE UN PAJARO Pintar primero una jaula con la puerta abierta pintar despues algo bonito algo simple, algo bello, algo util para el pajaro. Apoyar despues la tela contra un arbol En un jardin en un soto o en un bosque esconderse tras el arbol Sin decir nada, sin moverse A veces el pajaro llega enseguida Pero puede tardar anos antes de decidirse. No hay que desanimarse Hay que esperar Esperar si es necesario durante anos La celeridad o la tardanza En la llegada del pajaro No tiene nada que ver Con la calidad del cuadro. Cuando el pajaro llega, si llega observar el mas profundo silencio esperar que el pajaro entre en la jaula y una vez que haya entrado cerrar suavemente la puerta con el pincel. Despues borrar uno a uno todos los barrotes cuidando de no tocar ninguna pluma del pajaro. Hacer acto seguido, el retrato del arbol, escogiendo la rama mas bella para el pajaro, Pintar tambien el verde follaje Y la frescura del viento, El polvillo del sol y el ruido de los bichos de la hierva en el calor estival y despues esperar que el pajaro se decida a cantar. Si el pajaro no canta, mala senal, Senal de que el cuadro es malo, Pero si canta es buena senal, Senal de que podeis firmar. Entonces arrancadle delicadamente una pluma al pajaro Y escribid vuestro nombre En un angulo del cuadro. ***** Saludos poeticos ... |