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8/28/2008 * TODA UNA METÁFORA "PARA HACER EL RETRATO DE UN PÁJARO" / JACQUES PRÉVERT
8/21/2008 VINCENT VAN GOGH Y LAS FLORES Las Flores de Vincent Van Gogh |
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Presento aquí una serie de obras del genial pintor.La mezcla de carácter del artista es explosiva y como resultado tenemos estas obras de una calidad excepcional.Para pintar así haría falta:Pintura Los Girasoles de Van Gogh
Cabeza de Girasol
Estas obras son un trabajo con Amarillos, ocres, naranjas y una gama lumínica muy fuerte. Contrasta los amarillos con algún verde o azul. En el jarrón de girasoles se compensa la agresividad de las pinceladas y las formas con una gama más limitada y así usa un color suave de fondo y se concentra en las formas.En las cabezas de girasoles hay más trabajo de dibujo y más variedad cromática pero el desarrollo de las formas sigue siendo el punto central de desarrollo para describir la belleza del motivo pictórico.Amapolas
En mi opinión, la composición es la clave para la belleza de la obra. Esta composición se corresponde con el carácter del artista. Es potente, variada, silvestre y explosiva. El azul, como complementario, potenciando el rojo. Y la iluminación aportando a la obra la belleza y el afecto.Jarrón con amapolas, acianos, peonías y crisantemos
En esta obra es aún más evidente el carácter rebelde y nervioso del artista. Incapáz de ordenarlas de un modo clásico, y no pudiendo reducir el número de flores, amontona todas las flores y añade más a los pies del jarrón. El resultado es más expresivo, más como la propia naturaleza en estado salvaje, la belleza se expande como una bomba y las flores se potencian unas a otras.Flores azules
Potente juego de dos colores: amarillo y azul/verde.El poder del contraste de color en esta obra genera una composición y la sensación expresiva. El jarrón se integra con el color del fondo para reducir el juego de colores y que sean soloestos dos los protagonistas. Estas selecciones son el acierto del artista. |
La obra de Van Gogh es muy inspiradora y da mucho que pensar.Por ejemplo, pensemos sobre las flores caídas a la derecha. Son un juego de formas creado deliberadamente para completar así el conjunto, que si no, quedaría demasiado simétrico. Sin duda, los desequilibrios son la especialidad de Van Gogh, seguramente porque él mismo convivia con su desequilibrio mental equilibrándose un poco a si mismo con la pintura. Es esta una conciencia que tiene el artista sobre el valor del “Desequilibrio equilibrado”. Las cosas no son tan simples como que todo está equilibrado. Seguramente el equilibrio perfecto es algo muerto. Sin embargo la vida es Desequilibrio y movimiento. Como amante de la vida que era Vicent Van Gogh, sabía ver el ella su carácter dinámico e inestable.En Busca de la BellezaDiversas Composiciones de flores de Van Gogh: |
Recuerdo. Recuerdo. Recuerdo. Sólo recuerdo.
Este frío, este vientito, esta grisacidad. Esta lluvia que cae y se va. Estos brazos que no abrazan. Este hueco que persiste.
Cómo entender lo que sólo se puede entender con esta canción. Me miras y me dices: And so it is. El presente es hoy. Es lo que es, lo que no es, no es. And im terrible gone. Terrible past. Terrible away. Me gustaría abrazar tu esencia, esa cosa que hay debajo. Estoy abrazando sólo el recuerdo.
Soy una sombra.
Solo una sombra.
And so it is
Just like you said it would be
Life goes easy on me
Most of the time
And so it is
The shorter story
No love, no glory
No hero in her sky
I can't take my eyes off of you
I can't take my eyes off you
I can't take my eyes off of you
I can't take my eyes off you
I can't take my eyes off you
I can't take my eyes...
And so it is
Just like you said it should be
We'll both forget the breeze
Most of the time
And so it is
The colder water
The blower's daughter
The pupil in denial
I can't take my eyes off of you..
*chorus*
Did I say that I loathe you?
Did I say that I want to
Leave it all behind?
I can't take my mind off of you
I can't take my mind off you
I can't take my mind off of you
I can't take my mind off you
I can't take my mind off you
I can't take my mind...
My mind...my mind...
'Til I find somebody new.ESO.
Carta de un escritor a su ex carcelero
Carlos LiscanoEl laureado escritor uruguayo Carlos Liscano escribió sus primeros textos durante los trece años de detención que padeció ―como preso político― en una prisión militar de su país. Su comienzo fue ambicioso: empezó con una novela, La mansión del tirano, una kafkiana alegoría de la vida en la cárcel que, según él, lo ayudó a sobrellevar aquellos años. Cuando el manuscrito había sido leído apenas por seis compañeros de reclusión, fue requisado por un ignoto suboficial del ejército y el narrador lo perdió para siempre. Con tozuda perseverancia, Liscano reescribió su novela y, en la alborada democrática de 1985, logró sacarla a la calle y publicarla. En el prólogo, el autor admite que «quizás la de hoy fuera mejor que su hermana mayor y más novata, pero aquella primera La mansión del tirano sigue siendo para mí el territorio de la nostalgia. Siempre vuelvo a ella tratando de encontrar, no ya sus palabras exactas, sino la ilusión con que hace años me dispuse a escribirla». En enero de 2007, publicó esta carta en el semanario Brecha:
Señor oficial: Disculpe que me dirija a usted sin poner su grado actual. Es que no lo sé. Creo que el contenido de esta carta mostrará que puedo prescindir de ese dato que no tengo. Aclarado esto, permítame presentarme. Me llamo Carlos Liscano. Entre 1972 y 1985, estuve recluido en el Establecimiento Militar de Reclusión número 1. Fui el recluso 490. Ni antes tuve ni ahora tengo ningún interés en establecer un contacto personal con usted ni en hacer una denuncia ni en perjudicarlo de ningún modo por la cosa que aquí relato. Sólo le escribo para pedirle los papeles que usted me quitó hace veinticuatro años y once meses.
Fue así. En 1981 empecé esta actividad en el EMR número 1, lo que a su vez quiere decir que contravine las normas que regían la institución, por lo menos en el segundo piso, que era donde yo estaba. Mi primer trabajo fue una novela. Algo que, reconozco, fue un exceso. Uno no empieza a definirse como escritor con una novela. Con esto quiero decir que no sólo contravine normas del penal sino también tradiciones de la literatura. Ese trabajo primero, un tanto bárbaro y salvaje, se llamó La mansión del tirano.
En 1982 usted era teniente segundo y servía en el cuartel de la ciudad de Florida. El 14 de febrero de ese año usted abrió la puerta de mi celda, nos hizo salir a mi compañero y a mí, nos puso de cara contra la pared, con las manos a la espalda, como era de uso. Luego entró. Nosotros oíamos cómo revisaba nuestras cosas, es decir cómo las tiraba, que también era de uso. No pude medir el tiempo que usted dedicó a esa actividad. Me pareció que fue mucho rato, pero quizá fue sólo unos minutos. Una curiosidad que aprendimos en la cárcel fue que, concentrando la vista en un punto a diez centímetros de la cara, el tiempo carece de medida. Puede parecer infinitamente largo o, como algunos dicen que es la eternidad, un instante.
Cuando usted salió de la celda llevaba una cantidad de papeles y papelitos en la mano derecha. (Todavía lo veo, de espalda, alejarse con mis papeles). Esos papeles, supuse y luego confirmé, eran todos mis trabajos escritos hasta ese momento. Entre ellos se fue mi novela manuscrita, que había tenido sólo seis lectores. Supongo que en aquel momento usted tenía órdenes que lo autorizaron u obligaron a quitarme los papeles. Supongo que usted y sus superiores creyeron que en ellos podrían encontrar información significativa para la seguridad de cárcel, o escritos políticos o ideológicos. Supongo que cuando advirtieron que se trataba simplemente de intentos literarios dejaron de preocuparse por lo que mis papeles decían. Tiendo a creer esto último porque no fui sancionado, como era de uso en la institución. No pasó nada. Nunca volví a ver mis papeles, usted nunca volvió a mi celda. Ni siquiera pude averiguar su nombre.
Por si a tantos años de distancia todavía le interesa saber qué resultado tuvo su acción, le confirmo que fue para mí muy doloroso perder aquellos papeles. No es que yo creyera que valían mucho desde el punto de vista estético. Pero se trataba de mi trabajo, de mis palabras, escritas a mano con inmensas dificultades prácticas, y dudas aun más grandes que las dificultades. Aunque le parezca una exageración, en ese momento sentí que usted se llevaba mi vida. Tanto me dolió aquella pérdida. Creí que nunca más volvería a escribir. Pero, por fortuna, el ser humano es terco e iluso. Un año después me obligué a reescribir mi novela.
Sé que mi pedido carece de importancia para usted, para el Ejército, para la sociedad uruguaya, para la historia. La literatura uruguaya existe y existirá sin aquellos trabajos míos. Ni siquiera sé si hoy yo estaría dispuesto a reconocerles algún valor. También sé que es bastante vergonzoso reclamar algo tan insignificante cuando el Ejército no ha devuelto los restos de los compañeros que asesinó en la tortura o ejecutó intencionalmente y enterró sólo el Ejército sabe dónde. ¿Qué significado pueden tener para usted unos papeles viejos frente a la iniquidad de la muerte en la tortura y a las ejecuciones sumarias? Todo esto lo sé, pero no puedo evitar, de vez en cuando, pensar en mi primitiva novela, en mis relatos primitivos, en mis proyectos literarios quizá irrealizables, en mis apuntes de cosas leídas. Tengo a mi favor un argumento que acaso pueda ayudarlo: darme la información que le pido no le exigirá ningún esfuerzo ni compromiso ni significará que usted se arrepiente de lo que su arma le ha hecho a la sociedad. Ni siquiera necesito invocar el derecho a la propiedad intelectual para pedirle algo que, como cualquiera entiende, nunca ha dejado de pertenecerme. Esos papeles eran y siguen siendo míos. Mientras que a usted y al Ejército no le importan nada, a mí, le aseguro, sí, y mucho. Me importan hasta un punto que usted no podría imaginarse ni yo soy capaz de decir.
En caso de que usted todavía conserve mis papeles ¿podría devolvérmelos? Si usted no los tiene ¿me podría decir dónde están o supone que están? Si razones de servicio o personales le impiden ponerse en contacto conmigo, puede informarme de modo anónimo. Es fácil, mi número de teléfono está en la guía y pongo aquí mi dirección electrónica.
Le repito que mi pedido no es una denuncia velada contra usted. Tampoco es una ironía literaria. Se trata de una necesidad íntima: la de recuperar un trabajo que es parte de mi vida. Espero que así lo entienda.
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Poesía GriegaKonstantinos Petrou Kavafis (en griego Κωνσταντίνος Καβάφης), transliterado a veces como Cavafy o Kavaphes, - pero, para mí da igual el cómo, lo importante es que el que lo busque lo encuentre, porque es imperdible fue un poeta griego, una de las figuras literarias más importantes del siglo XX y uno de los mayores exponentes del renacimiento de la lengua griega moderna. |

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FUI Me desaté. Me abandoné del todo y fui.Hacia los placeres, que medio reales,medio imaginados en mi cerebro estaban,fui en la noche iluminada.Y bebí licores fuertes, comolos que beben los temerarios de la voluptuosidad.
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VUELVE Vuelve a menudo y tómame, amada sensación, vuelve y tómame -cuando del cuerpo la memoria se despierta,y un antiguo deseo vuelve a pasar por la sangre;cuando los labios y la piel recuerdany las manos sienten como que tocan otra vez.Vuelve a menudo y tómame en la noche,cuando los labios y la piel recuerdan... |
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VOCES Voces ideales y amadasde aquellos que murieron, o de aquellos que handesaparecido para nosotros como los muertosA veces hablan en nuestros sueños;a veces las escucha nuestro espíritu en el pensamiento.Y con su rumor por un instante retornanecos de la primera poesía de la vida nuestra -como una música, en la noche, lejana, que se apaga. |
LAS VENTANAS En estas oscuras piezas, donde pasodías agobiantes, voy y vuelvo arriba abajopara hallar las ventanas. -Cuando se abrauna ventana habrá un consuelo- .Mas las ventanas no están, o no puedoencontrarlas. Y mejor quizás que no las halle.Acaso la luz sea un nuevo tormento.Quién sabe qué cosas nuevas mostrará. |
Kavafis nació en Alejandría, Egipto - el 29 deabril de 1863 - lugar donde su padre era un rico comerciante. Tras su muerte en 1870 la familia tuvo que emigrar a Liverpool. Konstantinos regresa a Alejandría en 1882Con el comienzo de los disturbios en 1885 la familia debe mudarse de nuevo, esta vez a Estambul. Cuando Kavafis volvió a Alejandría lo haría para quedarse el resto de su vida. Al principio trabajó como periodista, y después en el Ministerio Egipcio de Obras Públicas, durante treinta años. Entre 1891 y 1904 publicó su poesía, con poco éxito. Muere en 1933.Tras su muerte su obra cobró paulatinamente influencia. Su atípica temática — fuertemente urbana e introspectiva, y sin tapujos acerca de su orientación homosexual — demoraron su aceptación, aunque en la década de 1960 lo convirtieron en un icono de la cultura gayPuedo decir que ha pasado a ser considerado uno de los mejores poetas griegos modernos.La obra de Kavafis, desde unos inicios alimentados por la lectura de parnasianos y simbolistas franceses, es madura, exigente, habitada por una refinada cultura grecolatina y una subyacente ironía. Obra corregida sin cesar hasta la perfección (algunos poemas fueron elaborados por espacio de diez años), consta de ciento cincuenta y cuatro poemas que consideró acabados y forman la edición canónica, más cierto grupo de otras composiciones que a su juicio no habían encontrado todavía su forma definitiva. Interesado por la historia, Kavafis compuso con frecuencia poemas no sobre grandes momentos históricos, sino sobre las decadencias después de los mismos, como el famoso Esperando a los bárbaros, El dios abandona a Antonio o Ítaca, algunas de cuyas frases han pasado a ser proverbiales. También son muy leídos hoy sus poemas homoeróticos, que cantan las excelencias sensuales del amor furtivo, como "Recuerda, cuerpo / jazmines en la noche". Los mejores poemas de Kavafis concentran la experiencia humana de una forma intemporal y por ello ha influido notablemente a autores de la poesía de la experiencia, como Luis Cernuda o Jaime Gil de Biedma. Sus piezas históricas más inspiradas pintan con gran fuerza cuadros realistas y decadentes de un pasado poco conocido y ciertamente fascinante: el oriente helénico, desde la antigüedad hasta el presente; los reinos griegos post-alejandrinos, la sujeción a Roma, Bizancio, el ascenso del Cristianismo y la convivencia de lo pagano y lo cristiano. Demuestra que, como creían los griegos, la historia es cíclica, e insufla los sentimientos de la nostalgia y del miedo a lo desconocido en sus evocaciones. Posee el secreto de recrear la atmósfera cotidiana de los tiempos ya pasados.En sus poemas homoeróticos, asoma la flaqueza y la debilidad que nos acecha en los peores momentos, la atracción sexual intensamente física ligada muchas veces al cristiano sentimiento de culpa y la impotencia ante el paso del tiempo.El estilo de Kavafis rehuye conscientemente la retórica, pero muestra un distanciamiento grave e inteligente, solemne e irónico a la vez. Por sus poemas desfilan jóvenes chaperos ingenuos y deseables, personajes históricos contemplados en sus momentos de mayor humanidad, gentes anónimas de la calle y objetos vulgares y corrientes que de pronto adquieren un profundo valor simbólico, como por ejemplo las velas encendidas y apagadas.Fue E. M. Forster quien divulgó en Europa la poesía de Kavafis. En España el comienzo de su influjo vino a través de la obra de Luis Cernuda y sus seguidores y, a partir de entonces, fue leído con fruición, sobre todo por los llamados poetas Novísimos. Kavafis fue también una figura influyente en el novelista británico Lawrence Durrel, en cuyo Cuarteto de Alejandría es una presencia permanente.
Y.. cómo irme sin dejar para ustedes - algo que ya he mostrado en otra entrada en este blog y también en andrOmeda - este que para mi ha sido de los poemas importantes en mi vida .. por supuesto me refiero aÍTACA.Si las velas, en sus sucesivas desapariciones son las distintas vidas de nuestro pasado, el viaje de Ulises a la búsqueda del hogar y el amor, que Penélope conserva tejiendo y destejiendo los días, más que las experiencias de un cuerpo que se agota como las luces individuales de las lámparas, es una búsqueda y comprensión de aquellos que hemos sido. Ulises prudente frente a Aquiles desmesurado, cálculos precavidos del procedimiento más oportuno frente a una carrera precipitada por el camino más corto, la vida - para mí - es una continua búsqueda del significado del viaje hacia Itaca, tocando distintos puertos, conociendo como premio por la paciencia el amor de una joven, Nausícaa, y partiendo otra vez, hasta llegar a puerto como fin de la peregrinación para llegar a la sabiduría.
Cuando partas hacia Itaca Terminado el viaje, consciente o no, en la ciudad que cada uno llevamos, terminaremos nuestros días. Consumido el tiempo que nos fue dado, si no alcanzamos la riqueza que da el conocimiento, no habrá nuevos puertos y todas las partidas serán inútiles: Léanlo, mastíquenlo, rúmienlo, medítenlo. procésenlo, digiéranlo.Un grande abrazo |
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